Pringao contra el Listillo (y el Blanquito) Parte I

escrito por Dans

Estamos en recesión. Lo repiten, lo repiten, y seguirán repitiéndolo, hasta que algún día las noticias de despidos masivos, caídas en bolsa y quiebras vayan poco a poco disipándose.

Los bancos, al igual que los gobiernos, por fin han cesado de intentar negar la crisis para afrontar los hechos cara a cara: vamos a estar un poco jodidos por un tiempo. Va a haber más paro, menos dinero y más deudas.

Mucha gente, sin embargo, se pregunta qué ha hecho para merecer una crisis; qué ha provocado que lo hayan despedido o suspendido de su empleo. La mayoría asume que “estamos en crisis”, como si fuese lo que debería ocurrir, lo natural. Es como cuando compramos un ordenador nuevo con Windows y damos por hecho que “lo normal” es que se cuelgue de vez en cuando o que haya que llevarlo a reparar o formatear el disco duro cada cierto tiempo.

¿Pero qué es lo que provoca la crisis? Para explicarlo vamos a presentar aquí a nuestros personajes: Pringao, Listillo y Blanquito. Esto va a ser como una ópera rock, así que antes de leer tendréis que darle al play para la banda sonora, muy importante para esta historia

Pringao

Pringao tiene 24 años y vive con sus padres en su casa de Rosedale, Maryland. Pringao nunca pudo pagarse una carrera universitaria, ni una High School para hacer la enseñanza secundaria. Una vez terminó el instituto pasó por varios trabajos, como el de ayudante de mecánico en un taller de Baltimore, o de camarero en Rosedale. Hasta hace dos meses tenía un duro pero estable trabajo en una panadería cercana a su casa, pero una serie de faltas de puntualidad le hicieron perder su trabajo. Ahora está en el paro. Nos encontramos en la primavera de 2006.

Pringao tiene una novia. Al igual que Pringao, vive con sus padres, pero ella trabaja como camarera de catering en Dundalk, donde cobra una miseria, pero como vive en casa de sus padres, tampoco necesita mucho.En cualquier caso, los dos desean irse de casa de sus padres y ser por fin independientes. Ellos esperan que llegue alguna oportunidad, pero por el momento no aparece por ningún lado.

De repende un día Pringao recibe un carta a su nombre desde el Banco de Listillo, en el que tiene una cuente desde que era pequeño, y donde guardaba una mísera cantidad de dinero. En la carta se le ofrecía una hipoteca a 60 años por un interés bajísimo al mes. Pringao no era ningún pringao, leía el periódico y sabía que los precios de la vivienda en Estados Unidos estaban en alza, por lo que comprar una casa podía ser una gran inversión. Con el sueldo que ganaba su novia podrían pagar sin ningún problema la hipoteca mes a mes, y aún poder permitirse ciertos caprichos como un coche, para que luego, cuando quisieran cambiarse de casa, venderla por un precio ostensiblemente superior al que la compraron, devolver el crédito hipotecario, y tener una buena vida, independientes por fin de sus padres. Sí, definitivamente era la oportunidad que ambos estaban esperando. Dos semanas después, Idiota, el director de la sucursal 6428 del Banco de Listillo, y amigo de la familia, concede el crédito a la feliz pareja que en poco tiempo estaría viviendo en su preciosa casa.

Efectivamente un mes después, tras amueblarlo un poco y hacerlo habitable, Pringao y su novia estaban viviendo en un acogedor piso en un barrio residencial de Baltimore, una de las grandes ciudades de la costa este americana, a unos escasos 10 kilómetros de casa de sus padres. Tal y como había planeado Pringao, podían pagar sin problemas la hipoteca con lo que ganaba su novia, que había sido promocionada a maitre y trasladada al centro de Baltimore. Incluso compraron un coche. Así vivieron felices durante un año y medio.

Pero a mediados del 2007 los periódicos anunciaban un descenso muy pronunciado en el precio de la vivienda. A Pringao esto tampoco le preocupaba demasiado. Trabajaba ahora mismo en una lavandería y su novia y él no tenían problemas de dinero. Tendrían que apretarse un poco el cinturón, pero no sería un problema.

El problema llegó cuando una mañana de sábado llamó a casa Idiota, el director del banco amigo de la familia. Entonces le dijo la mla noticia: el Banco de Listillo ha subido considerablemente los tipos de interés para las hipotecas. “Ya sabes lo que está pasando con el mercado inmobiliario, hay una ligera desaceleración, pero tampoco es gran cosa, así que no te preocupes”, decía Idiota. Pero Pringao no se lo acababa de creer, así que empezó a buscar un trabajo en el que le pagaran más, porque entre su salario y el de su novia era un suplicio llegar a fin de mes.

De ahí a dos meses llegó el auténtico desastre: primero Pringao es despedido (”ya sabes, la crisis…”). Y poco después, también despiden a su novia (”ya sabes, la crisis…”). Pringao y su novia no podían pagar la hipoteca. Buscaban trabajo, pero eran incapaces: No había trabajo para ellos: no tenían estudios, ni formación profesional, ni ninguna habilidad especial. De repente se ven insolventes, desposeídos de su casa y de su coche por un doloroso embargo, y a sus 26 años, de vuelta en casa de sus padres. Estamos a finales de 2007, y los periódicos ya hablan de crisis financiera e inmobiliaria. Pringao está arruinado, insolvente y sin trabajo.

Encarar el mundo no es fácil cuando nada está funcionando
Estando en una esquina esperando viendo el tiempo pasar
¿Iré a trabajar hoy, o esperaré el tiempo oportuno?
Porque cuando veo a ese hombre del sindicato caminando por la calle
Es el hombre que decide si vivo o muero, si como o paso hambre
Entonces viene hacia mí y el sol comienza a brillar
Entonces pasa de largo y yo sé que tengo que volver a la cola
Ahora pienso en lo que decía mi madre
Siempre dijo que esto nunca funcionaría
Pero lo único que quiero es ganar algo de dinero
Y llevar algo de vino a casa
Porque no quiero que me veas nunca
Esperando en esa cola
Porque ese hombre del sindicato me asusta tanto…
Es el hombre que decide si vivo o muero, si paso hambre o como
Entonces viene hacia mí y el sol comienza a brillar
Entonces pasa de largo y yo sé que tengo que volver a la cola

Blanquito

Blanquito es uno de los 300.000 orgullosos ciudadanos de la República de Islandia. Vive en la capital con su mujer, en un precioso piso cerca de Skólavörðustígur, en Reykjavik, capital de Islandia. Tiene dos hijos y vive feliz trabajando como Ingeniero Industrial en Reykjavik Energy. Su sueldo, bastante alto, es mensualmente transferido a su cuenta del banco Glitnir, uno de los tres principales bancos de la isla. De la noche a la mañana ve como de repente todo se vuelve malo: con el dinero que hacía una semana podía comprar tres barras de pan, ahora puede comprar una. Los tres principales bancos de su pais quiebran de repente y son absorbidos por el Estado, que se ve obligado a pedir dienro al Fondo Monetario Internacional, algo que no pasaba en un país occidental desarrollado desde 1976.

En uno de estos días, por si las cosas no podían ir peor, el jefe de Blanquito le dice que le tiene que reducir el sueldo porque la compañia está pasando por ciertas dificultades. Mientras todo esto está pasando, la ministra de economía del país anuncia con sinceridad que la población islandesa, 300.000 personas que mantienen el pais con la mejor calidad de vida del mundo, la mayor riqueza per cápita y la mejor distribuida del mundo, y el país más desarrollado del mundo, tiene por delante dos años terribles.

Los periódicos e informativos islandeses explican que todo esto es culpa de una serie de hipotecas otorgadas en masa en Estados Unidos a gente insolvente, sin trabajo y sin propiedades, que con el desplome del precio de la vivienda no pudieron pagar la subida de intereses hipotecarios. Blanquito sin embargo se pregunta por qué tiene él que pagar las consecuencias de una crisis que es culpa de los americanos. Esa pregunta tiene una respuesta muy clara, y la tiene el señor Listillo.

Listillo

Listillo es millonario. Multimillonario diríamos incluso. Vive en un enorme piso de cuatro plantas en pleno centro de Nueva York y posee casas en sitios como Florida, Dubai, Escocia, una isla entera en el Caribe y una enorme colección de coches deportivos. Es el presidente y mayor accionista del Banco de Listillo, uno de las mayores entidades bancarias de los Estados Unidos. A principios del año 2006 decidió ser un poco más permisivo con la concesión de créditos hipotecarios y comenzó a aprobar préstamos a familias con muy pocos o ningún ingreso, por un interés muy bajo, logrando así que muchísima gente se endeudase y aumentar más la riqueza y los activos de su banco, y de él mismo. Listillo contaba con que la vivienda, en auge por aquel entonces, siguiera subiendo para que, en caso de insolvencia, se puedieran vender las casas a un precio mayor del que se habían comprado. Un negocio redondo vamos.

El problema llega con la caida del precio de la vivienda. Listillo se ve obligado a subir los tipos de interés de sus hipotecas una barbaridad, lo que provoca que todas esas familias sin ingresos que tenían una hipoteca con el banco dejen de pagarla. Como hemos dicho antes, el plan B ante esto era verder las propiedades a un precio mayor del que había sido compradas. Pero eso es imposible, porque el mercado inmobiliario se encuentra saturado.¿Verdad que esto parece uno de esos terribles círculos viciosos? ¡Pues no! Listillo, que se llama así por algo, al tiempo que manda sus ahorros (millones y millones de dolares) a cuentas en paraísos fiscales, inventa una cosa que se llama Titulización, es decir, meter en el mismo paquete unas pocas hipotecas buenas (las que son pagadas, cuyos titulares son gente solvente y con ingresos), y un montón de hipotecas, como las de nuestro amigo Pringao, a las que llama Sub-Prime, que es muy probable que no se paguen. Lo que pasa es que en estos paquetes las buenas hipotecas “tapan” a las malas. Esta treta inventada por listillo no se la cree nadie, pero resulta que en el mundo bancario hay agencias que se dedican a calificar los productos financieros por notas, desde AAA para los muy fiables a BBB para los nada fiables. Se supone que estos paquetes llenos de deuda iban a recibir un rating de BBB. Pero entonces ocurrió el fallo informático…

Ese error informático hizo que estos paquetes tuvieran de repente un rating AAA. Así que las agencias de rating les estaba diciendo a los bancos de todo el mundo “¡comprad los paquetes que vende el Banco de Listillo, son ultrafiables!”, cuando eran pura deuda sin respaldo y de muy poca fiabilidad. Ahí entra Blanquito, cliente del Glitnir en Islandia, un banco al que el Banco de Listillo le dice “oye, cómprame por tantos millones algunos paquetes de hipotecas, ya verás que rentabilidad te dan”. El Glitnir los compra pensando que es una inversión segura, atendiendo a su rating de AAA, pero después de comprarlos se da cuenta de que ha comprado una deuda que es muy probable que no se devuelva en su mayor parte, por lo que el banco se hunde, y tiene que ser rescatado por el Estado islandés, que no puede con los tres grandes de Islandia.

Esto ha pasado con todos los bancos del mundo, y ha causado la crisis más grave desde la gran depresión. Lo que pasa es que hay una gran diferencia con dicha crisis de los años 30: el Crack del 29 se produjo por una repentina desconfianza generalizada en la bolsa, que se subsanó inyectando dinero para volver a generar confianza. La crisis que estamos viviendo tiene una amplitud sin precedentes. Muchos expertos dicen que al lado de esta crisis, el Crack del 29 es un juego de niños.

¿De quien es la culpa de todo esto? ¿Es de Pringao, por pedir dinero que sabe que no tiene ni puede conseguir, por vivir por encima de sus capacidades, y por ser irresponsabel? ¿O de Listillo, cuya extrema codicia le hace querer más y más dinero? ¿Del hombre que espera en la cola, o del hombre poderoso?

Conozco a un hombre
es un hombre poderoso
tiene a la gente en su poder
en la palma de su mano.
Empezó en lo más bajo
y consiguió ir progresando
ahora no parará
hasta que alcance lo más alto.
Es la misma historia de siempre
es el mismo viejo sueño
es el hombre poderoso,
y todo lo que puede hacer.
Si quieres tu dinero
mejor espera en la cola
porque si no acabarás recogiendo
monedas del suelo
Le dices nombres
y el se sienta y se burla,
porque todos los demás
son unos imbéciles para él
Y tiene mi dinero
pero yo tengo fe
y hombre poderoso:
yo nunca seré tu esclavo
Es la misma historia de siempre
el mismo viejo juego
es el hombre poderoso
y me está volviendo loco
Hubo gente que trató de conquistar el mundo
Napoleón y Genghis Khan
Hitler probó y Mussolini también
El hombre poderoso no necesita luchar
El hombre poderoso no necesita armas
El hombre poderoso tiene el dinero de su parte
La verdad es que no soy rico
ni soy libre
pero tengo a mi chica
y ella me tiene a mi
Él tiene mi dinero
y mis derechos de publicación
pero yo tengo a mi chica,
y estoy bien
Y me mantiene cuerdo,
y me mantiene funcionando
Pero el hombre poderoso
tiene dinero en su cerebro
Es la misma historia de siempre
el mismo juego
es el hombre poderoso
El hombre poderoso me está volviendo loco.
…continuará.
escrito por Dans

5 comentarios para “El crack del 09, parte 1”

  • Sagit says:

    Muy bien explicado y ambientado, genial.

    Espero ansioso la segunda parte.

  • ELQUEVEALGO says:

    HOLA PARECE QUE SOY EL SEGUNDO,JAJA bueno por lo que yo entiendo de la crisis y lo que veo que la gente está experimento, es que esto de las hipotecas basura es solo una treta para confundir a la gente con un estupido velo de ignorancia, me explico.. el dinero fisicamente no existe, solo hay en circulacion un 10% del real. hay determinados paises que estan en desarrollo y reclaman dinero fisico, si de repente nos damos cuenta que el dinero fisico no existe y que es todo una invención, el sistema tenderá al colapso ya que a la gente le entrará el panico por recuperar su parte si es que aun puede, ¿como se soluciona esto?¿como se quita de la falsa circulacion una cantidad importante de dinero ficticio? pues muy facil.. se hacen quiebras controladas de grandes empresas y algunos bancos, el mensaje es que el dinero se ha volatilizado!!! EL DINERO NO DESPARACE, SIMPLENTE NO EXISTIA!!! Y ANTE EL RIESGO DE QUE EL MUNDO DESPIERTE Y SE DE CUENTA DEL ENGAÑO OPTAN POR SACRIFICAR ALGUNOS PEONES.LOS BANQUEROS SIGUEN CON SU PODER, Y EL GOBIERNO TAMBIEN.LA GENTE PERMANECE CIEGA Y CON TEMOR, Y ESE PANICO NUBLA SU COMPRENSION DE LA RELIDAD.EL DINERO NO EXISTE, ES ASI DE SIMPLE, ES UN INVENTO INFORMATICO.Y ANTE EL RIESGO DE QUE LA GENTE SE DE CUENTA DE ESTO… CREAN UNA CRISIS.es asi de sencillo,con la crisi desaparece dinero que en realidad no existia¿QUIEN HA CREADO LA CRISIS? PUES EL SEÑOR LISTILLO QUE ES QUIEN CREA EL DINERO DE LA NADA, Y ANTE EL TEMOR DE QUE ESTO SE DESCUBRA HACE LA JUGADA ANTES DESCRITA. Y CON ESTA TERRIBLE MANIOBRA AHUMENTA SUS RIQUEZAS Y POSESIONES MEDIANTE EMBARGOS. SI TAN BUENOS SON NUESTRO GOBIERNOS, POR QUE PERMITEN QUE ALGUIEN QUE NO PUEDE PAGAR UNA HIPOTECA QUE HA SIDO GENERADA CON DINERO FICTICIO, SE QUEDE EN LA CALLE??.. EL GOBIERNO ES COMPLICE DE ESTE ASESINATO de la inteligencia COLECTIVA, PERO LOS MEDIOS, COMPLICES DE LA GENERACION DE ESTA TRAGEDIA, SON LAS HERRAMIENTAS PARA EL ABORREGAMIENTO MASIVO Y ASI ES COMO ESTAMOS ASISTIENDO A ESTE ROBO, ESTA INCREIBLE JUGADA DE TERROR CUYOS ORGANIZADORES NO SON OTROS QUE LOS GOBIERNOS JUNTO CON LA BANCA,O DESPERTAIS O NOS TERMINARAN ROBANDO HASTA LA CAPACIDAD DE RESPIRAR.

  • jaca101 says:

    Totalmente de acuerdo @elquevealgo pero reduce ese 10 % de dinero real a un 0,3 y andarás más cerca de la cruda realidad.

    Piensa en el valor inmobiliario de todas las calles y edificios del mundo, coches, bienes de cualquier tipo, gadgets, aparatos grandes y pequeños, joyas, ropa… y los cálculos se reducen a eso, un 0,3 % de dinero real frente al que se dice que existe.

  • Bruce says:

    Muy bien explicado y ambientado, genial.

    Espero ansioso la segunda parte.

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